RSS

New ends and beginnings

14 Ago

No es la compañía que busco” comenzó diciendo, y luego las lágrimas se le atoraron en la garganta. Todo había terminado y ya no había nada más por hacer; el proyecto de futuro perfecto se desmoronaba ante los ojos de ambos, se caía a pedazos sobre el sueño como si de una vieja y ajeada mampostería se tratara. Él sabía que no habría vuelta atrás después de esas duras palabras, no quiso aumentar el tono dramático de la situación y simplemente se dedicó a asentir en silencio los designios de la muchacha. En lo más profundo de su Ser se sentía aliviado, aliviado porque sabía que ella iba a tener un futuro mejor, el futuro que se merecía y que, definitivamente, jamás había sido escrito con sus nombres en un mismo renglón; sin embargo, una parte de él se estaba despegando de un sentimiento agradable, cálido, pese a que nunca había logrado llenarlo.

El tiempo llegó para ambos, el final no estaba escrito, los Dioses jamás se preocuparon por escribir una página con esa historia; fue lindo mientras duró, pero no estaba hecho para durar. El final los atrapó colgados de un árbol en medio de una noche fría de invierno.

·

Pasó una increíble cantidad de tiempo desde la última vez que, siquiera, entré al blog. Para ser sincero, no me atreví a hacerlo, no me sentía con las ganas ni la fortaleza necesaria como para escribir algo sólido, consistente y “bueno”, lo único que podía resultar de eso iba a ser un desastre. Sin embargo, mi mente siguió trabajando, muchas fueron las veces que tipeé la página y en un abrir y cerrar de ojos la borré sin apretar “enter“, en la cabeza de uno siempre hay palabras dando vuelta, disparadores, puntas de sogas de las que agarrarse y escribir una increíble cantidad de cosas. Así sucedió esta vez, sólo que no lo concreté.

Pero acá estoy, de vuelta, con ganas, necesidad y deseos de escribir, de retomar proyectos, de avanzar un poco, mejorar, perfeccionar, entretener y, por sobre todo, compartir. Estas vacaciones fueron muy particulares, no me atacó un bloqueo de escritor (ojalá hubiese sido eso), fue mas bien como un desgano generalizado, un odio hacia las palabras, casi una fobia, si no fuese porque no gritaba, ni lloraba ni esas cosas que hacen los fóbicos. Tampoco encontré reconciliación con la naturaleza, si algo el faltó a este invierno fue eso, contacto con el exterior. En cambio, hubo algo, algo importante: amigos. Llegó gente que hacía mucho tiempo que no veía, llegaron personas con novedades bajo el brazo, algo que acá ya conocíamos, que jugábamos pero no al mismo nivel; con los amigos llegaron los boardgames.

Los boardgames y las tardes de mates, bizcochitos y un “Dominion” mientras tanto. Las noches de Vodka, cerveza y metal mientras en la mesa se jugaba un “San Petersburgo“, un “Bang“, “Citadels” y unos cuantos “Guillotine“. Los juegos de mesa abarcaron todo el espacio, absobieron el oxígeno y se lo guardaron para sí, lo mantuvieron prisieronero dentro de sus cajas de cartón como si fuese una droga que se libera en el ambiente y atrapa a cuanto humano la huele. “Ser un Cylon” o no serlo, quién es el “Renegade“, dónde está la cabeza de Roberspiere o, simplemente, quién tiene más puntos de victoria. Todas las vacaciones se resumieron a esas preguntas, a esas interrogantes, a esos simples juegos de cartas o tablero, que me devolvieron las ganas de hacer algo ocioso, hacía miles de años que buscaba un entretenimiento simple y atrapante. Los boardgames europeos resultaron ser lo que buscaba.

De todos modos, durante el tiempo que permanecí ausente de “La bitácora“, sucedió un clásico viaje relámpago a lo que alguna vez denominé “las tierras del vino“, tomó partido el estudio y rindió sus frutos, aparecieron los bajones por esos muertos que todos tenemos guardados en nuestro placard; muchas cosas llegaron a su fin y muchas otras comenzaron o están a punto de comenzar. La cuestión, ahora, está plantada sobre otras bases; el pasado comenzó a esfumarse en el mismísimo momento en que tecleé la primera letra de esta entrada, desaparece y se pierde en las inmensidades de una línea espacio-temporal que alberga infinitos caminos, infinitos sucesos, infinitas entradas virtuales y reales. El futuro está ahí adelante, está sucediendo en este mismo momento y es,precisamente eso lo que quiero lograr con esto, abrir las puertas hacia el futuro.

Por eso, querídisimos y añorados lectores, son muchas las cosas que este alquimista tiene para contar y pueden dar por seguro que esta vez el comienzo se da para no terminar jamás. Estas casi mil palabras dan lugar a “las formas que vendrán“, sólo deben esperar sentdos en sus cómodos asientos y apretar el #5 para entrar en sistema. Bienvenidos, una vez más, a mi laboratorio…

Anuncios
 
Deja un comentario

Publicado por en agosto 14, 2010 en Editorial

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: