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El Deja-vú mundialista.

28 Jun

Un partido tranquilo para Argentina

Esas fueron las palabras del comentarista Fernando Niembro a diez minutos de que terminara el partido que jugaron Argentina y México esta tarde en el Soccer City de Johannesburgo. En este enfrentamiento, Argentina ganó con 3 goles contra 1 del seleccionado mexicano, pero demostró que el juego individual aún existe entre sus delanteros; lejos estuvo el partido de ser  tranquilo para la albiceleste.

El camino hasta los cuartos de final ha sido pesado y molesto, no para la selección sino para mí, los comentarios de Niembro han logrado que se ganara mi odio; hasta tal punto que he llegado a putearlo cuando habla. Si, sé que es un problema de fanatismo creciente hacia el fútbol y me preocupa, pero es más fuerte que yo, cuando lo escucho decir :”Hasta el momento Maxi Rodríguez y Di María son los que más corrieron en la cancha“, asciende hacia mi cabeza una cólera imposible de frenar. Sí Niembro, son los que más corrieron, pero no hicieron NADA durante el partido. Bueno, Di María hace rato que brilla por su ausencia en la cancha, pero está de más, vamos a lo importante: Argentina – México

El partido comenzó desprolijo para el seleccionado de Diego; vimos que, a diferencia de los partidos de la etapa de eliminatorias, la nueva formación 4-3-3 mantuvo un medio campo muy abierto sin Verón y una delantera incapáz de penetrar la barrera mexicana. Cerca del minuto 20′ del primer tiempo, Salcido comienza a ejercer presión sobre el arco de Romero, un zapatazo desde afuera del área directo al travesaño que dejó al arquero argentino en el suelo mirando el cielo. Luego vendrían Dos Santos y Juárez, dos entradas diréctas hasta el área argentina que dejaron al descubierto las increíbles fallas de un Heinze que no tuvo control sobre el balón y un medio campo que no apareció. Por un momento, los argentinos sufrimos con estas apariciones del equipo mexicano porque estabamos en presencia de un México muy diferente del que había jugado las eliminatorias y, al mismo tiempo, veíamos a una Argentina desorganizada y perdida.

El primer gol, de la mano de Tévez, apareció cerca de la primera media hora de juego para darle seguridad al seleccionado argentino. El pase de Messi a un Tévez claramente adelantado fue el principal error del arbitraje —aunque para nosotros el gol fue prefectamente válido—. Ese tanto ayudó a estabilizar el juego de los maradonianos y, al mismo tiempo, a desestabilizar el juego mexicano, quienes en un acto de desesperación se lanzaron al ataque creando graves errores en la defensa. Unos minutos después, por esta razón, Higuaín convierte el segundo gol para la albiceleste y le asegura un comienzo del segundo tiempo tranquilo.

Esta diferencia de dos goles desestabilizó claramente al seleccionado mexicano que, comenzado el segundo tiempo no buscaron el fondo, no se arriesgaron, sólo se dedicaron a patear desde afuera del área cuando podían. La delantera argentina cambió su modo de juego, se los vió un poco más sólidos y con más seguridad; así fue que a los diez minutos de esta segunda estapa, Tévez busca el fondo y, desde afuera del área de méxico, reivindica su posición al convertir su segundo gol del partido y el tercero del seleccionado de Maradona. En este punto el albiceleste se dejó estar, se confió de su 3-0 y perdió absolutamente la posesión de balón; no pasó mucho tiempo hasta que “Chicharito” Hernández aprovechara la distracción argentina para meterse entre los defensores y convertir el primer gol mexicano, logrando un irrelevante descuento de 3-1.

Rosetti y el gol...

Pese a la inclusión de Verón por Tévez —algo que desde mi punto de vista,fue un error y por la cara de Carlitos al salir, también lo fue para él—, de Jonás Gutiérrez por Di María y a Pastore por Maxi Rodríguez, el equipo argentino demostró una clara circularidad en su juego. Hacia el final del partido, el desempeño fue tan flojo como el que mostró en los primeros veinte minutos de juego. Pero, después de todo, ganamos. Como dijo un amigo: “en esta fase no importa el cómo, sólo importa seguir adelante

Así es, tuvimos una Argentina floja y un México tibio que sólo se dedicó a asustar en algunos momentos del encuentro y a hacer faltas cuando la soga al cuello apretaba mucho. Fue lo que llamo un “partido de media cancha“, porque rara vez la pelota alcanzó los arcos de ambos equipos; fue entretenido y digno de una perorata de puteadas bien merecidas, tanto como para el seleccionado nacional como para el contrario que no se cansó de golpear a Heinze y a Messi. Pero, después de todo, estamos en los cuartos de final. El Deja vú se rompió en el momento en que superamos a México, un equipo muy distinto del de 2006. Alemania es un rival difícil, siempre lo será, asique esperemos que Diego piense bien el plantel que va  a utilizar — sumar un Pastore, Verón y Clemente no me parece una mala elección, pero yo no soy el DT de la selección y no quiero pecar de Pasman—, habrá que tenerle fe como hasta ahora.

Nuestro pase a "cuartos"

Hasta la próxima.

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1 comentario

Publicado por en junio 28, 2010 en Fútbol

 

Una respuesta a “El Deja-vú mundialista.

  1. Lichi!

    junio 28, 2010 at 17:53

    Muy buena, reseña…! Alguien tenía que decirlo.
    Resultan tremandamente molestos los comentaristas y relatores… Fue muy jocoso hace un rato ver en la tele los relatos brasileros de los goles de hoy y escuchar decir a nuestros periodistas “Qué fanatismo del relator!”… Como si ellos no hicieran lo mismo… Se admiran los muertos de los degollados…

     

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