RSS

Editorial

08 Dic

Que raro se ve el mundo a través del Blog, no lo puedo negar.

Hacía años que no posteaba algo en un lugar como este, mi último blog lo encontré hace dos o tres días atrás con escrituras tan antiguas como el propio Jesús (si es que existió), con tantos recuerdos impresos en sus páginas que no me pude aguantar, lo borré. Sí, lo borré para siempre (c’est fini; caput) porque no quería volver a cruzarme con esa etapa de mi vida nunca más, no quería traer a la memoria recuerdos incurables y palabras irrepetibles; aunque con ellas venían algunos buenos momentos. Pero eran los menos.

Ahora estoy acá – afamadísimo único lector- y seguro me preguntarás “¿por qué volviste?”; muy bien, he aquí tu respuesta:

“Volví porque lo necesito, olvidé como se sentía escribir para que, al menos, una persona -yo- lo vea. Vuelvo porque ultimamente me siento muy lejos de las letras, muy lejos de la literatura; hace años que no escribo un cuento, una historia, un relato. Hace años que retengo a mi mente encerrada en mi craneo y no la dejo expresarse. Pero ahora siento que lo necesita, ahora siento que puedo dejarla fluir como antes.

Los más acérrimos literatos dirán que encontré a mi musa, como la Leonor de Poe, la Victoria de Goethe o la Beatríz de Dante; los psicólogos dirán que necesito expresarme de algún modo; y otros, simplemente dirán tengo ganas de escribir. Y yo les digo que todos tienen un poco de razón.”

Y ahora, sin más -ni menos-, te doy la bienvenida a tí, único lector, a este nuevo mundo que he creado para regocijo propio y tuyo, tal vez. Bienvenido al lugar en el que mis pensamientos, mis ideas y mis deseos se condensan en palabras de fácil comprensión pero de oscrusíma interpretación. No intentes leer lo que siento, sólo dedícate a disfrutar de lo que escribo.

“El alquimista literario”

Anuncios
 
1 comentario

Publicado por en diciembre 8, 2009 en Editorial

 

Etiquetas: , ,

Una respuesta a “Editorial

  1. mercedes

    diciembre 9, 2009 at 20:55

    Es un blog estupendo, visceral, de las entrañas, y nada de c’est fini ni de kaput ni juera bicho! Escribir, escribir siempre, hasta que se conjuren los demonios…no todos; necesitamos algunos que nos recuerde que estamos vivos. La serenidad total, para lo cementerios.

     

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: